Sacerdotes renuevan promesas en Misa Crismal marcada por llamado al compromiso espiritual

En el marco de las celebraciones de la Semana Santa, la Iglesia católica celebró este Jueves Santo la tradicional Misa Crismal, acto que congrega a sacerdotes, presbíteros, diáconos y fieles para la renovación de sus promesas sacerdotales y la bendición de los óleos.

En Santiago, la eucaristía tuvo lugar a las 9:30 de la mañana en el multiuso de la Pontificia Universidad Católica Madre y Maestra, y fue presidida por el arzobispo metropolitano, monseñor Héctor Rafael Rodríguez.

Durante su homilía, el prelado exhortó a los sacerdotes a no perder de vista los desafíos actuales que enfrenta la vida religiosa, en un contexto social que definió como complejo.

“Hermanos sacerdotes, no ignoremos el terreno que estamos pisando. Estamos pisando un terreno fangoso, donde podemos hundirnos fácilmente”, expresó.

monseñor Hector Rafael Rodriguez
monseñor Héctor Rafael Rodriguez

Rodríguez advirtió sobre el impacto del secularismo en la sociedad contemporánea, señalando que este intenta desplazar a Dios del centro de la vida humana.

“Vivimos en una sociedad marcada por el secularismo, donde se intenta ausentar a Dios del escenario del ser humano”, indicó.

Asimismo, llamó la atención sobre el riesgo del activismo dentro del ministerio sacerdotal, al considerar que puede alejar a los religiosos de su misión esencial.

“No es que tenemos que ser vagos, pero en la vida hay que tener una escala de prioridades y para el sacerdote Dios es su prioridad. El activismo puede convertirse en una tendencia secularista dentro de nuestra vida sacerdotal”, sostuvo.

La Misa Crismal congrega a sacerdotes, presbíteros, diáconos y fieles para la renovación de sus promesas sacerdotales.
La Misa Crismal congrega a sacerdotes, presbíteros, diáconos y fieles para la renovación de sus promesas sacerdotales.

El arzobispo también se refirió a las “heridas humanas” como uno de los principales retos en la vida sacerdotal, recordando que los religiosos no están exentos de las dificultades propias de cualquier persona.

“El sacerdote es un ser humano, no un superhombre como muchos piensan”, afirmó.

Al concluir, hizo un llamado a los fieles a acompañar y sostener a sus sacerdotes, al tiempo que reiteró una intención promovida por el papa León XIV para este mes de abril.

“Amen a sus sacerdotes, cuídenlos, manténganlos en sus oraciones. Pidamos especialmente por aquellos que están en crisis”, concluyó.

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