SANTO DOMINGO, REPÚBLICA DOMINICANA — 24 de julio de 2026
El Partido Revolucionario Dominicano (PRD) expresa su profunda preocupación ante el anuncio de un arancel adicional de 12.5 % a productos dominicanos exportados hacia los Estados Unidos, bajo alegatos relacionados con el trabajo forzoso.
Esta medida amenaza la competitividad de nuestras exportaciones, las zonas francas, la agroindustria y, sobre todo, miles de empleos dominicanos.
El país necesita una respuesta inmediata. El PRD propone al Gobierno cuatro acciones:
Primero, una ofensiva diplomática y comercial en Washington. En las próximas 72 horas debe viajar una comisión de alto nivel, acompañada por representantes del sector productivo, para procurar la revisión de la medida y condiciones comerciales equivalentes a las concedidas a otros socios de los Estados Unidos. Asimismo, deben activarse los mecanismos de consulta y solución de controversias disponibles bajo el DR-CAFTA.
Segundo, un Plan Nacional de Verificación Laboral. Deben realizarse auditorías independientes en los sectores señalados, fortalecerse la inspección laboral y establecerse mecanismos de trazabilidad que permitan demostrar internacionalmente el cumplimiento de nuestras obligaciones laborales.
Tercero, proteger los empleos y la producción nacional. El Gobierno debe establecer mecanismos temporales de apoyo para los sectores afectados y convocar inmediatamente una mesa permanente entre autoridades, empresarios y trabajadores.
Cuarto, acelerar la diversificación de mercados. La República Dominicana debe reducir su vulnerabilidad frente a la concentración de sus exportaciones y ampliar su presencia comercial en Europa, América Latina y Asia.
El PRD condena categóricamente cualquier forma de trabajo forzoso. Pero también advierte que el Gobierno tenía la responsabilidad de anticiparse a una situación que podía comprometer uno de nuestros principales mercados.
No estamos ante un problema partidario. Estamos ante un problema nacional.
Cada punto porcentual que pierdan nuestras exportaciones puede traducirse en empresas afectadas, empleos perdidos y familias dominicanas con menos ingresos.
Por eso reclamamos una respuesta firme, profesional y urgente.
El PRD pone su experiencia y sus relaciones internacionales a disposición del país para contribuir a una solución nacional, por encima de las diferencias políticas.
Los empleos dominicanos se defienden. La producción nacional se defiende. Y los intereses de la República Dominicana se defienden.
