Para muchos empleados de SENASA, Santiago Hazim era visto como un jefe excepcional casi “un superhéroe”, mientras que Edward Guzmán es percibido por algunos como un jefe negativo o “malo”.
Por el equipo de redacción de El Independiente
El caso SENASA ha mantenido la atención del país. En ese contexto, hoy abordamos un ángulo que, por la cantidad de mensajes recibidos, consideramos relevante presentar con responsabilidad periodística.
Tras recibir numerosas denuncias y quejas de empleados de SENASA, un equipo de redactores de El Independiente conversó con colaboradores de diferentes localidades del país. La conclusión inicial basada en testimonios recogidos es que una parte importante de los consultados expresa añoranza por la gestión del Dr. Santiago Hazim, mientras que manifiesta fuertes críticas hacia la administración actual encabezada por el Dr. Edward Guzmán.
De acuerdo con los empleados entrevistados, durante la gestión del Dr. Hazim el pago de salarios se realizaba puntualmente y, en ocasiones, incluso con anticipación. Asimismo, señalan que existía un conjunto de incentivos que contribuía a mantener la motivación interna, mencionando entre ellos bonos de vacaciones, bonos estudiantiles y bono navideño, entre otros beneficios. Varios consultados también resaltaron el trato personal del entonces director, describiéndolo como afable y cercano, y afirmando que solía saludar al personal en las distintas dependencias con cordialidad y frases motivadoras.
Sin embargo según los testimonios recabados la percepción cambia al referirse a la actual gestión. La mayoría de los entrevistados sostiene que, con la llegada del Dr. Guzmán, los incentivos fueron eliminados “de golpe”, lo cual, aseguran, afectó directamente la planificación económica de muchos empleados, especialmente en épocas sensibles como Navidad. También afirman que en la gestión actual el pago se realiza con retrasos con mayor frecuencia.
Otra crítica reiterada por los consultados es la percepción de un estilo de liderazgo más distante. Incluso, algunos describen el trato como poco empático o inadecuado. El Independiente deja constancia de que estas son apreciaciones expresadas por los entrevistados y forman parte del conjunto de denuncias que se encuentran en proceso de verificación.
Uno de los puntos más delicados señalados por los denunciantes es el supuesto “clima de temor” generado, según afirman, por cancelaciones masivas que siempre según su versión no habrían sido explicadas de manera clara. Varios consultados sostienen que entre los desvinculados habría personal con años de servicio. Además, algunos entrevistados alegan que en ciertos casos las cancelaciones no responderían a una política de ahorro, sino que estarían vinculadas a la sustitución por personas cercanas a la administración actual. Estas afirmaciones, por su gravedad, serán más investigadas por este diario .
En El Independiente contamos con una cantidad considerable de denuncias de empleados activos y de personas desvinculadas en los últimos meses. Antes de ampliar con un próximo artículo, este medio contactará formalmente a SENASA para solicitar su posición, verificar los puntos que aún faltan por confirmar y ofrecer el derecho a réplica sobre las acusaciones contenidas en este trabajo.
Finalmente , según la mayoría de empleados consultados, en SENASA se estaría viviendo un ambiente laboral “difícil” en la actual gestión del Dr. Edward Guzmán, y muchos aseguran que extrañan el ambiente que describen como más favorable durante la administración del Dr. Santiago Hazim. Como corresponde, este medio continuará la investigación con documentación, contrastes y la versión oficial de la institución.
