Presidente mexicano visita estados afectados por violencia

CIUDAD DE MÉXICO.— El presidente Andrés Manuel López Obrador se dirige a tres de los estados más violentos de México esta semana, en un intento por contrarrestar la imagen de que alberga una política débil ante los carteles de la droga.

El aumento de la violencia en Guanajuato, Colima y Jalisco – todos con gobernadores de partidos opositores – amenaza con afectar políticamente a López Obrador antes de las elecciones de mitad de período de 2021.

Junto con el alza en la mortalidad causada por la pandemia del coronavirus, la violencia de los carteles podría poner fin a la luna de miel del mandatario que se hizo célebre al prometer que una política de “abrazos, no balazos” pondría fin a la delincuencia.

Debido a que el ejército y la Guardia Nacional tienen su atención puesta en la pandemia, en proyectos de construcción y otras tareas asignadas por López Obrador, no queda claro cuántos recursos podrá dedicar el mandatario a la lucha contra los carteles.

AMLO, como se lo conoce, declaró recientemente que viajaría a esos estados porque son los que más problemas tienen en cuanto a violencia y homicidios. Aseguró que a pesar de sus marcadas diferencias con los gobernadores de esos estados, tiene el deber de actuar en un tema que es de preocupación común.

AMLO ha oscilado entre culpar a los gobernadores por los problemas del país — incluso llegando a acusarlos de ser cómplices de los carteles — y darles su apoyo.

Un grupo en Guanajuato llamado “A Tu Encuentro”, que trata de encontrar a 135 personas que han desaparecido en medio de la violencia de las drogas, difundió el martes un video en que pide un encuentro con el gobernador local y el presidente. Llamó a ambas partes a dejar a un lado sus diferencias.

José Gutiérrez, líder del grupo, expresó esperanzas de que la visita de López Obrador ayude en la lucha contra la violencia y no exacerbe las tensiones con los gobernadores opositores.

Los tres estados que recibirán al presidente sufren de cruentas pugnas por territorio entre los carteles.

En Guanajuato, las bandas Jalisco Nueva Generación y Santa Rosa de Lima están enfrascadas en una batalla que ha dejado más de 1.900 muertos en los primeros cinco meses del año, incluyendo la masacre de 27 residentes de un centro de rehabilitación para drogadictos en Irapuato el 1 de julio.

AP

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